Dos discutibles clásicos del cine negro: El halcón maltés y Perdición

Cartel de El halcón maltés

Dos de las figuras más sugestivas del cine negro de Hollywood fueron las del detective privado y la mujer fatal. Es decir, el individuo que hace equilibrios entre cierta nobleza natural y el cinismo inevitable que utiliza como protección frente a ese mundo cuyas alcantarillas su oficio le ha hecho conocer tan bien. Y la mujer de irresistible belleza y aún más irresistible carisma que atrapa en sus redes a un pobre diablo y lo induce a cometer algún acto criminal, no dudando justo después en abandonarlo a su suerte. Las dos películas que sellan ambos mitos, en el arranque del noir de los años 40, son El halcón maltés (1941) y Perdición (1944). En ambas hay dos mujeres fatales, aunque es la segunda de las dos películas la que recoge el mito en su formulación completa, como bien avisa el título: la perdición del hombre. Ambas tienen en común el hecho de haber sido dirigidas por dos hombres que primero destacaron en la industria como guionistas: John Huston, que debutó en la dirección precisamente con el film antedicho, y Billy Wilder, para el que fue su tercera película (en Hollywood: en Europa, una década atrás ya había dirigido un film), si bien la que encarriló verdaderamente su carrera como realizador. Ambas, además, están ligadas a los dos nombres esenciales de la novela negra clásica norteamericana: si la primera adapta a Dashiell Hammett, en la segunda nada menos que Raymond Chandler, el creador de Philip Marlowe, firma el guión en colaboración con Wilder. Pues bien, y pese a tanta mitomanía asociada a ellas, a lo largo de este comentario, voy a señalar que se trata de dos películas más cargadas de defectos que de aciertos, por mucho que sus evidentes atractivos me hayan incitado a verlas más de una vez en mi vida.

Seguir leyendo →

Publicado en Policiaco | Etiquetado , , , , , , | 6 comentarios

La desdicha de los nibelungos (IV): el díptico de Fritz Lang

Nibelungos I     II     III     IV

La muerte de Sigfrido, en un cartel alemánDespués de la literatura y la música, faltaba el cine por dejar su impronta sobre la leyenda de los nibelungos. Faltaban las imágenes, los iconos, la narración visual. Los soldados hundidos hasta la cintura en el agua del Rin para que sus escudos sirvan como pasarela a su nueva reina. Los enanos encadenados, quién sabe desde cuánto tiempo, al enorme caldero que sostiene el tesoro de los nibelungos y que, cuando Sigfrido derrota a su rey, son petrificados. El guerrero tuerto cuyo ojo muerto, en vez de parche, parece cubierto por un mechón de légamo. El árbol florido que de pronto se seca y cuyo ramaje yerto forma ahora una siniestra calavera. El tesoro arrojado por el guerrero tuerto al fondo del Rin. Los caballeros oponiendo sus brillantes cotas de malla y sus escudos geométricos a la informe masa de sucios hunos que los atacan por todos lados. Estas y muchas otras imágenes componen parte del inolvidable legado visual con que Fritz Lang inmortalizó la sugestiva leyenda. Los nibelungos supuso en su momento una de las mayores superproducciones del cine alemán de su época, cuyo larguísimo metraje llevó a distribuirla dos partes, cada una de las cuales se va más allá de las dos horas, La muerte de Sigfrido y La venganza de Krimilda, que se estrenaron con dos meses de margen entre ellas, en febrero y abril de 1924.

Seguir leyendo →

Publicado en Nibelungos | Etiquetado , , , , | 6 comentarios

Los mundos perdidos de Clark Ashton Smith

La edición Valdemar de los cuentos de HiperbóreaLos llamaron los Tres Mosqueteros de Weird Tales. La amistad epistolar distinguió a los tres escritores a quienes el tiempo ha reconocido como los mejores de todo el incontenible aluvión de la edad de oro del pulp. Dos de ellos son sobradamente conocidos, incluso míticos: Howard Phillips Lovecraft, el Solitario de Providence, y el texano Robert E. Howard, creador de Conan. El tercero sigue siendo el más ignorado, pero muchos de los más irreductibles entusiastas del género lo consideran el mejor. Se trata del californiano Clark Ashton Smith, a quien HPL le otorgó su habitual patente de amistad en estos casos al concederle el cariñoso rebautizo de Klarkash-Ton, sumo sacerdote de la Atlántida (del mismo modo que Robert E. Howard, tan amante de los ambientes del western, fue Dos Pistolas Bob). Nacido en 1893 y muerto en 1961, poeta de gran talento, escultor, dibujante, en su breve pero muy fecunda etapa de consagración al relato fantástico se especializó en la creación de ciclos ambientados en mundos cerrados, unos perdidos (en el principio o en el final de los tiempos: Hiperbórea o Zothique), otros anclados en una Edad Media fabulosa (la supuesta provincia francesa de Averoigne), otros directamente extraterrestres. La editorial Valdemar está rescatándolos, y ya lleva dos estupendos volúmenes bajo el título de Zothique, el último continente e Hiperbórea, y otros mundos perdidos.

Seguir leyendo →

Publicado en Lovecraft y lo lovecraftiano | Etiquetado , , , , , | 6 comentarios

La desdicha de los nibelungos (III): la tetralogía de Wagner

Nibelungos I      II      III     IV

La valquiriaRichard Wagner (1813-1883) empleó más de un cuarto de siglo en escribir la monumental tetralogía que tituló El anillo del nibelungo. Su propósito al emprender su proyecto era doble. Por un lado, renovar el arte de la música cantada —antes que el de ópera, él prefirió siempre el término de drama musical— y el propio modo de representación del espectáculo, al cual aportó innovaciones que hoy son fundamentales. Por otro, proporcionar a la cultura alemana una obra de referencia, bien anclada en el pasado más ancestral, pero al mismo tiempo dotada de una modernidad deslumbrante. En este sentido, Wagner recurrió a la leyenda de los nibelungos, protagonista de la obra literaria que ya en ese momento se consideraba la gran epopeya nacional. Ahora bien, la grandeza de su tetralogía —no hablo del aspecto musical (sería impensable que lo hiciera, dado mi desconocimiento en este campo) sino del literario— estriba en la perspectiva con que Wagner abordó el material original. No solo no se conformó con musicar sin más el cantar original, sino que reelaboró de modo titánico toda la leyenda, recurriendo a todas las fuentes disponibles —empezando por La saga de los volsungos— para dar a la historia una nueva estructura argumental una nueva interpretación, una nueva dramaturgia. El resultado es tan espléndido que hoy día son sus Nibelungos los que constituyen el referente popular de la leyenda.

Seguir leyendo →

Publicado en Nibelungos | Etiquetado , , , , | 6 comentarios

Walt Simonson reformula la épica en El poderoso Thor

The Mighty Thor 337, primer número de Walt SimonsonDespués de alcanzar uno de sus grandes momentos con la Saga de los Celestiales, que comentaba en este blog hace bien poco, la colección de El poderoso Thor fue entrando, lenta pero inexorablemente, en recesión. Al principio con cierta dignidad, no en vano se mantuvo al menos durante unos números el equipo que había finalizado dicha saga, pero al poco ya sin remisión alguna, convirtiendo la colección del asgardiano en una serie vulgar, sin sorpresas, con guiones aburridos, malos dibujos y sin ningún tipo de magia ni grandeza. Así se mantuvo durante tres años. Pero en la Marvel de los años 80, a grandes males grandes remedios: cuando una colección amenazaba con ser cancelada por desinterés del público, se entregaba a un artista completo para que hiciera lo que quisiese. Había salido bien antes con Daredevil, personaje agonizante que se entregó a un jovenzuelo llamado Frank Miller, quien en pocos números la convirtió en una colección de culto. Pues en Thor se le dio la oportunidad a un artista que había destacado ocasionalmente como dibujante —pero sin haber dado, todavía, la medida de su verdadero talento— pero en ningún caso como guionista, faceta ésta que se ignoraba que poseía. Se llamaba Walt Simonson y debutó en el número 337 (noviembre de 1983), encargándose de todo: guión, dibujo y entintado. El resultado, chocante al principio, no tardó en revelarse arrebatador. Sin la menor duda, Simonson consiguió devolverle al personaje la grandeza épica de sus mejores momentos bajo Stan Lee y Jack Kirby, y dio vida a una etapa que poco tiene que envidiar a aquella.

Seguir leyendo →

Publicado en Superhéroes Marvel | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

La desdicha de los nibelungos (II): el cantar medieval

Nibelungos I      II     III      IV

Sigfrido lucha con Fafnir. Grabado de W. Kaulbach, 1848Desde su redescubrimiento en 1755, el Nibelungenlied o Cantar de los Nibelungos pasa por ser el poema nacional germano, la «Ilíada del Norte». Los soldados alemanes llevaban una edición en sus mochilas durante la Guerra de Liberación contra Napoleón; más de cien años después, la imaginería nazi se pertrechó de la mitología a la que se remonta el cantar para convertir a Sigfrido y a los nibelungos en la esencia del alma alemana. Entre medias, claro, la leyenda fue reformulada, a su modo, por el compositor Richard Wagner para dar cuerpo a su tetralogía El anillo del nibelungo. Incluso, puede hablarse de un tercer elemento imprescindible en la construcción de la historia, como es el monumental film en dos partes que Fritz Lang realizó en los años del cine mudo alemán, ese que suele despacharse, entero, bajo la reductora etiqueta de «expresionista». No es, por tanto, una obra a la que acercarse con inocencia: desde la comparación entre Sigfrido y Cristo o la imagen de la famosa «puñalada por la espalda» que es evocada a través de la muerte a traición del héroe a manos de Hagen (con la cual los militares germanos, encabezados por quien luego sería el presidente de la República que llamaría a Hitler al poder, Hindenburg, intentaron justificar su derrota), se ha escrito demasiado sobre este poema épico. En cualquier caso, todo ello solo es la prueba de la tremenda vitalidad de una leyenda que, como ya indiqué en mi anterior entrada, tiene sus raíces en el convulso mundo entre dos edades, la antigua y la media, y que no ha cesado de reelaborarse desde entonces.

Seguir leyendo →

Publicado en Edad Media soñada, Nibelungos | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

¿Quién recuerda El vuelo de los dragones?

El libro The Flight of Dragons, de Peter DickinsonÚltimamente estoy a vueltas con los dragones. En las vacaciones me vi el lamentable díptico Cómo entrenar a tu dragón —nefasto por demasiadas razones, de las cuales destaco dos: un dibujo psicológico propio de teleseries de humor modernas (¡y los personajes son vikingos!) al estilo de El príncipe de Bel Air o Cosas de casa, y un motor argumental de chiste (los vikingos descubren que los dragones con quienes viven en estado de guerra desde hace siglos… solo están esperando a que los traten como mascotas para volverse dóciles cuales perrillos)—; he repasado cómics Marvel de Thor, en los que salen dragones cada dos por tres; he leído las diversas obras que abordan la famosa leyenda de los nibelungos, en la que es pieza central un dragón que custodia un tesoro; me estoy preparando para la tercera parte de El hobbit, donde tendrá parte destacada otro de estos monstruos… Pues bien, para recuperarme del mal sabor de boca de ese díptico veraniego, rescaté una película que en su día pasó completamente desapercibida, que de hecho se estrenó, en su Estados Unidos natal y aquí, en formato doméstico, pero que contiene una de las mejores apariciones de ese ser fabuloso que a tantos nos ha fascinado en todas las épocas. Además, y entre diversos aficionados (sin duda, los que compartimos el «secreto»), casi posee el estatus de película de culto. Se trata de El vuelo de los dragones, una película de animación que se acoge al género de Fantasía Heroica para proponer una historia tan bonita como sencilla, carente de cualquier tipo de pretensiones. ¿La recuerda alguien?

Seguir leyendo →

Publicado en Animación | Etiquetado , , , , | 15 comentarios

La desdicha de los nibelungos (I): las fuentes escandinavas

Nibelungos I     II     III     IV

Antiguo cartel español de la película de Fritz Lang Los nibelungosEl oro cuyos sucesivos robos desencadenan una terrible maldición, el guerrero que se vuelve invulnerable al bañarse en la sangre de un dragón salvo en el pequeño rincón de la espalda donde una hoja de tilo interrumpió el baño, la valquiria rescatada con engaños por un héroe con la apariencia de otro, las dos cuñadas que se odian hasta el salvajismo y desatan una matanza entre sus parientes masculinos… Son elementos de una historia que a unos hace evocar viejos cantares medievales como el de los Nibelungos; a otros, melómanos, una monumental tetralogía de Wagner; a otros, un clásico del cine expresionista alemán y, en fin, a unos cuantos más, ciertas obras maestras del cómic de superhéroes. Es el prototípico y fascinante caso de un magma mítico y narrativo surgido en los albores de la literatura nacional europea, y que en realidad lo que hizo fue sellar por escrito una tradición oral previa y considerablemente transformada, una tradición surgida en ese inconcreto momento en que se tropezaron el paganismo y el cristianismo. La materialización literaria de esa leyenda nos ha llegado a través de diversas fuentes. Las esenciales son: el conjunto de poemas islandeses agrupados bajo el nombre de Edda Mayor, el poema épico alemán conocido como el Cantar de los Nibelungos y la también islandesa Saga de los Volsungos. A ellas hay que añadir la muy personal síntesis que de todo ello hizo el compositor Richard Wagner en la tetralogía conocida como El anillo del nibelungo.

Seguir leyendo →

Publicado en Edad Media soñada, Nibelungos | Etiquetado , , , , | 5 comentarios

La India milenaria, un sueño occidental

Los templos indios y sus rostros en las paredesLo sé. Como profesor de geografía e historia, a la hora de pensar en la India, ante todo tendrían que venírseme a la cabeza su renta per cápita, las claves de su condición de potencia emergente o las tensiones sociales que provoca la pervivencia de su sistema de castas. Pero no: para mí la palabra India evoca ante todo un puñado de imágenes que he recibido del cine y de la literatura, de la ficción europea, en suma. Supongo que, diría Edward Said, padezco un caso incurable de orientalismo en su vertiente india. Pero es escuchar esa palabra y echarme la mano al cuello por si está acechándome por detrás un miembro de los thugs, esa terrible secta de estranguladores a la que se enfrentó Sandokán; o contemplar cómo se eleva por encima de la jungla un templo cuyos sillares forman rostros de piedra sobre sus muros; o estremecerme ante un siniestro faquir cuya mano agarrotó años ha para servir de recipiente, a modo de maceta, a una planta; o soñar con sensuales bayaderas que danzan ante una diosa ceñuda con seis brazos que desprende una ominosa sensación de muerte; o sentir con sudor frío el sinuoso reptar de la cobra sobre el sueloo del bungalow; o seguir con emoción, desde el hauda instalado sobre la grupa de un elefante, la caza del tigre devorador de hombres…

Seguir leyendo →

Publicado en Tiempo de aventura | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios

La fiera de mi niña: ¿comedia… o tragedia?

Cartel español de La fiera de mi niña 2

Para muchos, La fiera de mi niña es el film culminante de esa corriente de la comedia norteamericana que fue la screwball comedy o «comedia loca», que tuvo su apogeo entre la segunda mitad de los años 30 y los inicios de los 40 y que cuenta como directores emblemáticos con Howard Hawks, Preston Sturges o Frank Capra y como actores de cabecera a la quintaesencial pareja formada por Cary Grant y Katharine Hepburn. Las comedias locas presentaban por lo común a unos personajes arrastrados a situaciones progresivamente disparatadas ante las cuales se tensaban hasta el absurdo las reacciones del ser humano ante lo imprevisible. Es el caso de títulos como Vive como quieras (1938, Capra), Medianoche (1939, Mitchell Leisen), Historias de Filadelfia (1940, George Cukor) o Un marido rico (1941, Sturges). Y muchas de ellas lo que cuentan, en el fondo, es una historia de amor entre dos personajes que al principio no están emparejados (o lo están con personas equivocadas) y que, mediante la alocada peripecia que comparten, descubren que están hechas el uno para el otro: el amor, por tanto, parecen contarnos estas películas, es un producto de la diversión compartida.

Seguir leyendo →

Publicado en Howard Hawks | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

El juicio de los Celestiales: de Erich von Daniken a Wagner

Primer número de Los Eternos, por Jack KirbyLa etapa de libertad absoluta de que gozó Jack Kirby en la editorial DC, entre 1970 y 1976, acabó con una grave decepción para el Rey, que vio cómo todas las colecciones en que tanto empeño había puesto eran canceladas: no entendió por qué el público (que con tanta expectación las había recibido) acabó dándoles la espalda. Pues bien, a diferencia de otros (y eso es prueba del enorme prestigio que poseía dentro del cómic de superhéroes), recibió una segunda oportunidad, y se la dio la casa-madre de donde se había marchado, con irritación, seis años atrás: Marvel. Entre 1976 y 1978, el Rey obtuvo colecciones de personajes emblemáticos de la casa, como el Capitán América o Pantera Negra, para obrar a su antojo, sin tener que respetar la previa trayectoria de esas series. Y también pudo levantar historias absolutamente nuevas. De ellas, la principal, la más recordada, la más impresionante también, fue Los Eternos, una colección en la que dio rienda suelta a esa debilidad suya por unir la ciencia-ficción y la épica mitológica más majestuosa. Los Eternos era, en el fondo, una variante de esa gran saga que, en DC, pudo haber sido la obra de su vida, el Cuarto Mundo, y si fracasó, como ahora veremos, fue por las mismas razones. Pero introdujo unos conceptos y unos personajes tan atractivos que, cuando la colección también acabó cerrando, los rectores de la editorial continuaron sus argumentos —que en principio se había desarrollado al margen del Universo Marvel—, incrustándolos en el seno de la serie que, por sus características, mejor se avenía a ello, El poderoso Thor, dando pie a una de sus más recordadas sagas.

Seguir leyendo →

Publicado en Superhéroes Marvel | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

La herencia Valdemar: en España también invocamos a Cthulhu

La herencia ValdemarPese a la enorme popularidad de la obra de Howard Phillips Lovecraft, el cine apenas ha sabido utilizar las grandes posibilidades que encierran sus ficciones y aunque la indispensable base de datos de imdb acredita hasta ¡137! trabajos audiovisuales (en cine y televisión, cortos y largos) basados de algún modo en aquélla, todavía está por llegar alguna película verdaderamente perdurable que invoque su nombre. España no ha permanecido ajena a Lovecraft, y de ello daban fe, hasta hace poco, dos films. El primero, La mansión de Cthulhu (1992), que no he visto, según todas las referencias es un engendro realizado sin medios y sin imaginación. El segundo, Dagón, la secta del mar (2001), por el contrario, trasladaba con cierta fortuna los clásicos escenarios decadentes y enfermizos de la Nueva Inglaterra de HPL a nada menos que la costa gallega coetánea. Aunque este film merece una revisión, hoy sin embargo voy a hablar de un tercer proyecto más reciente, no por fallido menos curioso e incluso simpático. Me refiero al díptico La herencia Valdemar, compuesto por dos películas, y que propone nuestra piel de toro como un lugar desde el cual invocar al terrible o entrañable, según se mire, Cthulhu. Eso sí, confieso que, una vez más, la excusa lovecraftiana vuelve a ser más bien irrelevante. Si La herencia Valdemar me resulta simpática, es por el desparpajo con que su máximo responsable, José Luis Alemán, intenta crear un film de terror de impronta anglosajona sin ninguna coartada ni pretensión salvo la de recrear un conjunto de elementos que los amantes del género conocen bien y procurar servir un trabajo que inquiete y complazca sin mayores pretensiones.

Seguir leyendo →

Publicado en Cine fantástico español, Lovecraft y lo lovecraftiano | Etiquetado , , , , , , | 2 comentarios

Guillermo Brown el travieso, el proscrito, el genial

Guillermo el proscritoGuillermo Brown, once años, pelo perpetuamente desgreñado, ropas delatoras de un ejercicio físico que no repara, claro, en la pulcritud que siempre exigen los adultos. Capitán por aclamación diaria de los Proscritos, pirata, piel roja, explorador, detective, caníbal… ¿Quién recuerda a Guillermo Brown? Si no fuera por la veneración que sienten hacia él escritores como Fernando Savater o Javier Marías, sería fácil suponer que es una broma privada, una invención compartida entre varios intelectuales de esa generación a la que le tocó ser niños en los años 50 y que así intentan sublimar la grisura de su época. Intelectuales que crearían el mito de un niño protagonista de un conjunto de libros infantiles que, pese a tal etiqueta, desbordan de amor por la aventura, cuestionamiento auténtico de las convenciones adultas y, sobre todo, una increíble capacidad para poder identificarse con un entorno que, sin embargo, tendría que habernos parecido tan exótico como la India de Kipling o la Tierra Media de Tolkien: una Inglaterra rural que ni por asomo tenía algo que ver con su equivalente hispano. Pero sí, Guillermo existió. Nacido en 1919 en Inglaterra, en ningún otro país del mundo conoció un éxito comparable al de su tierra de origen como el que obtuvo entre nosotros, en especial a partir de los años 50 gracias a los pequeños y manejables volúmenes de la editorial Molino. Durante al menos un par de décadas su renombre continuó, a tiempo para llegar a una segunda generación de lectores, para languidecer poco a poco, hasta el punto de que hoy ya ha desaparecido de las librerías.

Seguir leyendo →

Publicado en Para "niños" | Etiquetado , , , , , , , | 33 comentarios

Solo ante el peligro: ¿por qué nadie ayuda a Gary Cooper?

Cartel americano de Solo ante el peligroLas 10.30 de la mañana en una pequeña pero próspera población del Oeste llamada Hadleyville. El sheriff Will Kane, un hombre al que todos los ciudadanos de bien respetan por haber limpiado sus calles de todos los indeseables que las perturbaban, se casa con una bonita muchacha llamada Amy. Ignora en ese momento que tres de aquellos maleantes acaban de llegar al pueblo y esperan en la estación la llegada de un cuarto, Frank Miller, este ya un asesino peligroso que acaba de cumplir condena en prisión y vuelve para cumplir su promesa de vengarse de Kane. Llega en el tren de las doce, al medio día —título original del film, High Noon—, y en esa hora y media de margen, Kane descubrirá que no hay nadie en Hadleyville dispuesto a ayudarle contra los cuatro pistoleros: tendrá que enfrentarse, por lo tanto, solo ante el peligro. Los distribuidores españoles siempre han gustado de cambiar los títulos a las películas que estrenaban, pero hubo una época en que a veces incluso los mejoraban. Y este es uno de los casos. La imagen de Gary Cooper recorriendo, con progresiva angustia, las calles de esa ciudad donde se creía respaldado (y respetado), su rostro plagado de dudas al verse abandonado incluso por la mujer con la que acaba de casarse, de religión cuáquera y por tanto enemiga de cualquier violencia, que quería que se marcharan juntos antes de la llegada de Miller, es uno de los grandes iconos de la historia del western. Y el inmejorable título define con sencillez y contundencia la clave de esa angustia. Nadie va a ayudar a Will Kane.

Seguir leyendo →

Publicado en Territorio western | Etiquetado , , , , | 4 comentarios

Dos ultimátums a la Tierra

Cartel americano de Ultimátum a la Tierra, de Robert Wise

En 1951 se estrenaba con apreciable éxito una película que portaba el impactante título de The Day the Earth Stood Still, esto es, El día en que la Tierra se detuvo (el verbo admite otras traducciones en el mismo sentido), que aquí en España recibió el tampoco malo rebautizo de Ultimátum a la Tierra. Su repercusión, unida a la de otros títulos del mismo año —como El enigma de otro mundo o Cuando los mundos chocan—, contribuyó a la consolidación de un género del cine fantástico, la ciencia-ficción, que hasta entonces, y en Hollywood, prácticamente había permanecido en el muy modesto reducto del serial. Con el paso del tiempo, el film se fue convirtiendo en uno de estos pequeños clásicos que todo el mundo cita y recuerda con cariño, si bien no con devoción, y que queda como «intocable» en el recuerdo cinéfilo. Pues bien, de modo inesperado, en 2008 la misma 20th Century Fox (aunque ya poco tiene que ver con el mítico estudio: es más bien una marca comercial) estrenaba una nueva versión de la misma historia, es decir, la del extraterrestre que llega a la Tierra para transmitir a la desconcertada humanidad un mensaje de paz que contiene la amenaza de la destrucción en el caso de que aquélla no rectifique ese comportamiento bélico que civilizaciones más avanzadas del cosmos no están dispuestas a admitir. Y surgió la polémica, claro.

Seguir leyendo →

Publicado en Ciencia-ficción, Make and Remake | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario