En Corsario Rojo: Sergio Leone, érase una vez el cine

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La revista argentina Corsario Rojo, cuyos artículos se descargan en pdf y pueden guardarse convenientemente, acaba de publicar, dentro de su sección bellamente titulada Mar de los Sargazos, un artículo mío sobre las tres películas que justifican el prestigio actual del gran cineasta italiano Sergio Leone. Ya había escrito sobre ellas en mi blog, pero el deseo de mis amigos del otro lado del mar por contar con un artículo mío, que en principio debía versar sobre el western mediterráneo, me ha llevado a revisar exhaustivamente esas tres previas entradas y orquestar una coherencia interna entre ellas, de tal modo que puedo afirmar que es mi versión definitiva sobre el autor y sus tres obras maestras. Se trata de dos de sus más famosos spaghetti-westerns —yo soy de los que reivindican tan entrañable término, que en nada me parece ofensivo, como a los artistas tildados de «impresionistas» y «cubistas» por críticos que querían parodiarlos no se lo parecieron las etiquetas que hoy nada tienen de peyorativas—, El bueno, el feo y el malo (1966) y Hasta que llegó su hora (1968), a los que yo añado el título que cerró su filmografía, Érase una vez en América (1984), producción de ese mismo Hollywood que tanto admiraba (y al que desconcertó tanto su propuesta que intentó mutilarla y sin duda provocó su fracaso comercial).

Corsario RojoLeone es un director que, habitualmente, no toma prisioneros: o fascina o irrita. En mi caso, es evidente, y desde que viera su film de 1968 (con la imagen mutilada, algo especialmente doloroso en su caso) en un lejano Sábado Cine, siento una evidente sugestión por su capacidad para fundir la dimensión más concreta (el famoso hiperrealismo de su Oeste; su gusto por los primeros planos dedicados no solo a los personajes centrales sino a esos rostros ingratos tan abundantes entre los secundarios) con la más pura abstracción (en buena medida por esa fusión entre sus imágenes y las geniales bandas sonoras de Ennio Morricone: como se sabe, acabó rodando muchas de sus escenas bajo el compás de esa música previamente compuesta, para que esta marcara su tempo). Leone también supo extraer magníficas interpretaciones de sus actores, tanto de los buenos (Henry Fonda, al que dio un rol de villano irredimible que lógicamente provocó un impacto en quienes estábamos acostumbrados a sus personajes nobles, Jason Robards, Eli Wallach, James Woods) como de los discretos (Charles Bronson, inolvidable Hombre de la Armónica) y lanzó a un joven galán televisivo que no parecía encerrar especial carisma como uno de los últimos intérpretes con el carisma de los clásicos (Clint Eastwood, por supuesto). Sus grandes películas, muy largas en metraje, sin embargo no pueden tildarse de desmesuradas: en su caso, y es otra prueba de su capacidad, exigen desarrollarse con un espacio adecuado que no puede ser el sintético del cine que él admiraba. Por muchas razones, pues, creo que no he exagerado el título de mi artículo.

El enlace conduce al índice de la revista. A su vez, pulsando en cada uno de sus artículos, se puede descargar el PDF en cuestión.

Sergio Leone en Corsario Rojo

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About Jose Miguel García de Fórmica-Corsi

Soy profesor de historia en el IES Jacaranda (Churriana, Málaga).
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12 Responses to En Corsario Rojo: Sergio Leone, érase una vez el cine

  1. Avatar de federicomare federicomare dice:

    ¡Excelente artículo! ¡Gracias por tu colaboración!

  2. Avatar de Enmanuel Enmanuel dice:

    No he visto nunca nada de Leone. ¿Cuál era el filme suyo inspirado en Yojimbo? Me gustaría empezar por ese.

    Por cierto, estoy revisitando la filmografía de Kurosawa recientemente, es mi director favorito y hace unos 2 años que no veía nada de él, y mientras tanto reviso tus magníficos escritos sobre el Emperador, y si bien no siempre estamos de acuerdo, al fin alguien que como yo que no considera a Rashomon una de sus obras maestras, es generalmente tenida por casi todos como una de sus mejores 5 películas. Sin embargo, a diferencia de tí, yo sí pondría a Ran en el primer escalón, junto a sus obras maestras. Y hablando de Leone, ¿qué crees de Yojimbo? ¿No te parece una de las más grandes? No creo haber leído tu opinión con respecto a ella, o a Barbarroja, la cual a mí se me hace muy azucarada y larga. Si mal no recuerdo las que me citaste como las geniales fueron Los 7 samuráis, Trono de sangre, La fortaleza escondida, El infierno del odio, Vivir y El perro rabioso, esta última no he podido conseguirla nunca, vivo en Cuba y aquí la conexión a Internet no es tan bueno como para descargar videos largos.

    • HOla, Emmanuel. El film que Leone plagió (porque no pidió ni autorización) es «Por un puñado de dólares», su primer western. «Yojimbo», por supuesto, es otro peliculón, aunque de samuráis creo que está un escalón por debajo de las que mencionas. «Barbarroja» también me gusta, aunque en este caso solo la he visto una vez y mi recuerdo ya queda un tanto lejano.

      Kurosawa es un grande del cine. Hace poco vi «Dersu Uzala», que la tenía pendiente y me pareció otra película grandiosa. Y me quedan unas cuantas más por ver, entre ellas «Kagemusha», que es la que hizo justo antes de «Ran». En cuanto a «El perro rabioso», es una pena que no te la puedas bajar porque también es espléndida.

      ¡Un abrazo!

      • Avatar de Enmanuel Enmanuel dice:

        Yo las he visto casi todas gracias a un sitio web de la Universidad de Villa Clara, un sitio cubano que facilita bastante las descargas, pero las que no están ahí son muy difíciles de conseguir. De ahí descargué hace unos dos años The Man Who Shot Liberty Valance, que se convirtió inmediatamente en uno de mis films favoritos, después encontré el artículo tuyo y tu página en general y seguí con Ford. Lo que más me sorprendió de tu lista de favoritas del Emperador fué que pusiste a La fortaleza escondida. Siempre la pongo entre mis 5 favoritas, y la gente me dice que es un placer culpable mío, pero que en la realidad no es de las mejores de Kurosawa. Parecería que las cosas tienen que ser muy serias siempre y con pretensiones filosóficas para ser consideradas artísticas, y el humor y la aventura son inferiores. Lo cómico es que Rabelais, Cervantes y Homero se deben partir de risa en sus tumbas al oír esa pedantería. Grande tu página, mi hermano, no me pierdo un artículo.

      • Sí, como tú dices es una pedantería (o un prejuicio o una estupidez) bastante corrientes, el desprecio de los géneros en los que pasan «cosas» que no se corresponden con ese realismo aburrido que tantos nos quieren convencer que encierra la esencia del buen arte (con lo cual lo que hacen es demostrar su conocimiento del arte). Y sí, «La fortaleza escondida» es un peliculón y además un placer porque es de estos filmes en los que se disfruta cada momento que se cuenta. Una joya absoluta.

    • Avatar de fuzzyface61c57f2ab7 fuzzyface61c57f2ab7 dice:

      Ran no es solo una de las mejores películas del maestro, es una de las mejores películas de la historia del cine. Si usted me apura diría que es la mejor película del director nipón. Y si me pone entre la katana y la pared llegaría a afirmar que es la mejor película de todos los tiempos. Quien no opine como yo tiene todos mis respetos pero le haría una reválida para saber de sus fundamentos y verdaderos conocimientos cinematográficos. Un saludo.

      • Si me pone a mí entre la katana y la pared también yo estoy dispuesto a afirmar que Ran está a la altura de cualquier otra película. Y ahora sin bromas, ciertamente tiene momentos de esa calidad. Por cierto, en un próximo libro sobre las adaptaciones literarias en el cine comento «Ran» al hablar de Shakespeare en la gran pantalla. Kurosawa fue uno de sus grandes adaptadores: lo demuestran ese film y «Trono de sangre» (sobre Macbeth), que me parece aún mejor.

      • Avatar de Enmanuel Enmanuel dice:

        Yo personalmente prefiero algunas otras del maestro, pero sí, RAN me parece una obra maestra soberbia. La única razón por la que no estaría entre mis 5 o 6 preferidas del Emperador es que me molesta el bufón, todo de él, la actuación, las líneas de diálogo que le tocaron, sobre todo las escenas en las que él e Hidetora están solos me las salto. Pero sé perfectamente que eso no es un verdadero juicio de valor mío, meramente algo subjetivo. El bufón en King Lear me gusta, pero en materia audiovisual la cosa cambia, aquí no lo soporto. Trono de sangre en cambio me parece perfecta. Cada cual con lo suyo, nunca he entendido la necesidad de tener la razón.

      • Volvemos a lo mismo de que te hablo respecto a Ford: cuando estamos ante los grandes maestros, tiene poco sentido establecer rígidos ránkings. Incluso películas que no solemos poner entre nuestras favoritas seguramente serán geniales en comparación con las de otros directores inferiores y, desde luego, contendrán momentos irrepetibles. Es para mí el caso de «Ran», aunque «Trono de sangre», ciertamente, me parece mucho mejor.

  3. Avatar de ALTAICA ALTAICA dice:

    Ran es la película que siempre quiso filmar el maestro japonés. Estamos ante su cenit técnico, estético y dramático. La culminación y síntesis de toda una carrera. Ran no es solo la mejor película de Kurosawa, es la cumbre absoluta del más profundo dominio del lenguaje de la acción poética y crítica de la violencia jamás filmada. Es una hibridación prodigiosa del teatro Noh y el cine en estado puro.  En Ran, el maestro japonés se derrama del cine para imaginar la más perfecta miscelánea entre el cine, el teatro, la danza, la ópera, la poesía, la coreografía, la escultura, la arquitectura, la pintura, la literatura y el sonido. Y el pesimismo. Siempre el pesimismo existencial absoluto y desgarrador sobre la condición humana. Asistimos a una terrorífica inmersión en el alma del hombre. Y ese final. El final más grandioso jamás filmado. Ran no es solo la mejor película de la historia del cine, es el más bello y desgarrador vómito que haya producido el arte. Es una obra inabarcable por su épica, ética, arrebato y fastuoso estilismo del horror vestido de un exquisito  kimono de poética y cromatismo. Parábola de formidable magnitud estética y ética. La lección de un genio a nivel formal y narrativo.  La mayor sinfonía del caos, la barbarie y la locura. La obra magna del Séptimo Arte y seguramente la mejor película que vi y veré nunca.

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