Vértigo en París, durante la II Guerra Mundial

Reedito un artículo al que le tengo mucho cariño, por constituir una de mis primeras entradas en el blog (la cuarta, en concreto, de 3 de septiembre de 2012) y porque versa sobre un tema que suele eludirse en las críticas de la magnífica película que lo centra, la mítica “Vértigo”, de Alfred Hitchcock: la sugestiva novela de partida. Me anima a recuperarlo, claro, el que ahora, más de cuatrocientas cincuenta y pico entradas después, pueda encontrar más lectores que los mínimos que tuvo en los albores de este blog. Para la ocasión, lo he corregido mínimamente, pues por lo demás figura prácticamente tal cual lo escribí.

El genial poster de Vertigo, por Saul BassLa gran olvidada de la película Vértigo es, precisamente, la novela en que se basa. Normalmente, cuando un gran autor adapta un libro, suele afirmarse con fervor (y sin que sea «obligatorio» haberlo leído) que el susodicho ha llevado la obra a su propio terreno, y así se ha escrito sobre multitud de obras y novelistas. Sin embargo, a la novela De entre los muertos ni siquiera le ha cabido semejante «honor»: lo normal ha sido hacer caso omiso de ella. La dignísima excepción proviene del excelente crítico e historiador Carlos Aguilar, que le dedicó un artículo a la novela en la revista Nickelodeon, nº 8, dedicada a la película de Hitchcock y a La palabra/Ordet, del danés Dreyer.) Es posible que esto se deba a la dificultad en poder confrontar la la película con el original. Me refiero en la actualidad, pues sus autores, los franceses Pierre Boileau y Thomas Narcejac, formaron una pareja especializada en relatos policiacos muy popular en su época, como prueba el elevado número de adaptaciones al cine de sus libros. En España, la última edición (que tampoco gozó de excesiva repercusión) fue publicada bajo el título del film, Vértigo, por la editorial Nebular en el año 2002 (traducción de Jandro Murillo), con un magnífico apéndice a cargo de Roberto Cueto.

Seguir leyendo

Publicado en Alfred Hitchcock | Etiquetado , , , | 2 comentarios

Bienvenidos a la Dimensión Desconocida

Excelente libro colectivo sobre The Twilight Zone«Hay una quinta dimensión más allá de las que conocemos. Es una dimensión tan vasta como el espacio e intemporal como el infinito. Es una zona intermedia entre la luz y la sombra, entre la ciencia y la superstición, que yace entre el abismo de nuestros miedos y la cúspide de nuestro conocimiento. Es la dimensión de la imaginación y se encuentra en un lugar que conocemos como la Dimensión Desconocida.» El 2 de octubre de 1959, estas palabras resonaron por primera vez en todos los hogares americanos donde el televisor ya era el rey de la casa, acompañadas de una sugerente cobertura sonora del gran Bernard Herrmann sobre un fondo de imágenes nebulosas que dibujaban un paisaje surreal y misterioso. El episodio que introducía, titulado ¿Dónde están todos?, mostraba a un joven surgido en medio de la nada, que entraba primero en una cafetería situada junto a una solitaria carretera y luego en una clásica middle town sin encontrar a un solo ser humano… pero con inquietantes rastros de que hasta un momento antes debían haber estado ahí (un cigarrillo humeante, un grifo abierto, un cine en el que comienza la proyección de una película). Como bien había indicado esa voz narradora, la del creador de la serie, el gran Rod Serling, el muchacho había hecho una incursión en los límites de un espacio sugerentemente llamado en el original The Twilight Zone (La Zona Crepuscular) y en los países hispanos La Dimensión Desconocida. Ese capítulo iba a ser el arranque de la más conocida e influyente serie de ciencia-ficción de la historia de la televisión.

Seguir leyendo

Publicado en Ciencia-ficción, Televisión | Etiquetado , , , , , | 9 comentarios

Hormigas que crecen, hombres que menguan, cuerpos que se duplican

Ultimátum a la Tierra                  El enigma… de otro mundo                    Planeta prohibido

INC007AX

No cabe duda de que los años 50 constituyeron toda una edad de oro para la ciencia-ficción, en literatura y en cine. En el primero de estos campos, el género comenzó a emerger del encasillamiento dentro de la literatura pulp (estadio del género no solo valioso en sí mismo sino imprescindible por cuanto la mayor parte de los escritores hoy considerados clásicos comenzaron su trayectoria ese tipo de publicaciones) y a ir ganando un respeto y un conocimiento que desbordaba ese margen demasiado especializado. A los 50 asociamos nombres como los de Isaac Asimov, Ray Bradbury, Richard Matheson, Fritz Leiber, Robert A. Heinlein, Fredric Brown o el primer Philip K. Dick, y como símbolo de esa consciente madurez bien podrían valer esos emblemáticos Premios Hugo, que se entregaron por vez primera en 1953. El cine, que siempre ha encontrado en la literatura una obvia fuente de inspiración, fue reflejo fiel de esa eclosión. Aun todavía encerrado en los márgenes de la serie B, el género conoció un momento de esplendor industrial, asociado en la memoria de los cinéfilos a unos productos caracterizados antes por su inventiva que por sus medios, por lo común desbordantes de ingenuidad pero en los mejores casos dueños de una imperecedera densidad dramática. A lo largo de este artículo, voy a hacer un pequeño recorrido por los títulos más representativos de esa década, citando apenas aquellos a los que ya he dedicado alguna entrada en este mismo blog (sobre estas líneas facilito a los interesados los oportunos enlaces), y dedicando mayor extensión a films en la memoria de todos: de La humanidad en peligro a El increíble hombre menguante, de La mujer y el monstruo a La invasión de los ladrones de cuerpos.

Seguir leyendo

Publicado en Ciencia-ficción | Etiquetado , , , , , , , | 8 comentarios

1984 o el manual del perfecto totalitarismo

Rebelión en la granja

La ultima edición española de 1984, con traduccion de Miguel TempranoEra 1948. La Segunda Guerra Mundial acababa de finalizar solo tres años antes: los fascismos habían sido vencidos y sus líderes estaban muertos. Pero el totalitarismo no había sido suprimido: bien al contrario, uno de ellos, el representado por la Unión Soviética había emergido victorioso del conflicto y con un prestigio renovado, sobre todo entre los intelectuales del mundo occidental (esto es, del democrático). Un escritor inglés llamado George Orwell, cuyo compromiso antifascista era incuestionable (había luchado en España contra Franco, pero allí ya se había tropezado con las arbitrariedades del bando comunista), dio a la imprenta una novela cuyo título 1984 no era sino el de la misma fecha de su redacción, 1948, solo que cambiando el orden de las dos últimas cifras. Orwell había obtenido gran repercusión con su previa obra de ficción, Animal Farm —conocida en España como Rebelión en la granja—, una sátira del totalitarismo soviético, que ya puso en su contra a una parte de esa intelectualidad del mundo democrático que tanto bebía los vientos por el modelo comunista. Sin embargo, en 1984, Orwell fue incluso más lejos: ni antes ni después se habrá conseguido ofrecer, como aquí, la más negra y desesperada distopía posible, el dibujo de un mundo que es el sueño dorado (y atroz) de todo totalitarismo, por cuanto el control de la población es absoluto. Y lo hizo a partir de una sencilla pero estremecedora idea: hacer que en cada habitación de cada casa del país donde transcurren los hechos haya una telepantalla perpetuamente encendida que no solo ofrezca una programación que no se puede ignorar, sino que permite espiar a quien está frente a ella, sin que pueda haber modo de saber si en ese preciso momento lo están haciendo.

Seguir leyendo

Publicado en Cine e Historia | Etiquetado , , , , | 10 comentarios

En Recuerda que has leído: Esposa hechicera, de Fritz Leiber

Esposa hechicera, portada de la mitica coleccion Super Terror, de Martinez Roca

He publicado en el blog Recuerda que has leído una breve reseña sobre una novela detrás de cuya pista llevaba mucho tiempo sin tener ocasión, pues hace treinta años que no se edita en nuestro país (como señala la ilustración que acompaña estas líneas, la última vez fue en la inolvidable colección Super Terror, de Martínez Roca, reconocible a la primera por sus memorables portadas). Se trata de Esposa hechicera, novela publicada en 1943 por el excelente escritor Fritz Leiber, uno de esos jóvenes autores ganados para el género por el gran H. P. Lovecraft (con quien se carteó en el último año de vida del Solitario de Providence), pero que luego tuvo la personalidad suficiente como para practicar un tipo de literatura diferente. De hecho, Leiber destacó por su capacidad para abordar los más diversos campos de la fantasía, desde el terror a la ciencia-ficción pasando por la espada y brujería (sus cuentos de la serie Fafhrd y el Ratonero Gris siguen reeditándose con regularidad). No digo nada sobre la novela que comento para que vayáis cuanto antes al blog en cuestión.

En Recuerda que has leído: Esposa hechicera

Publicado en Recuerda que has leído | Etiquetado , | Deja un comentario

¿Quién es mi prima Rachel?

La bonita portada de la edición Alba de Mi prima RachelEl cine, medio vampírico por excelencia, casi ha hecho creer a muchos (a mí también, ¿por qué no reconocerlo?) que el nombre de Daphne du Maurier no es sino un atributo más del Mago del Suspense, el gran Alfred Hitchcock, que todavía hoy sigue teniendo uno de sus films más populares en su adaptación de Rebeca (a su vez la novela más famosa de la autora) en 1940, por no hablar de que la adaptó otras dos veces: un poco antes, en 1939 (Posada Jamaica), y luego en 1962 (Los pájaros, aunque la divergencia temática con las anteriores a primera vista resulte desconcertante). Sin embargo, Du Maurier (1907-1989) fue una de las escritoras más vendidas del siglo XX y no solo por la historia de la innominada señora de Manderley. Una de las novelas más populares de su carrera, Mi prima Rachel (1951), fue rescatada el año pasado por Alba (se acercaba una adaptación al cine, que sin embargo pasó desapercibida) con notable éxito, hasta el punto de haber alcanzado en pocos meses tres ediciones. A priori, por su ambientación decimonónica y su argumento (la historia del amor progresivamente destructivo que siente un joven hacendado por la viuda de su primo, el hombre que lo crio) uno podría temerse ante una banal y anacrónica reconstrucción del universo romántico de la literatura inglesa del siglo XIX. Sin embargo, su lectura ha supuesto para mí un notable descubrimiento: se trata de una magnífica novela, plena de tensión de la primera a la última página, que desde luego no es la clásica historieta de escritor multiventas sin la menor inquietud estilística sino, bien al contrario, una obra perdurable gracias a la ambición dramática que la recorre.

Seguir leyendo

Publicado en Inquietantes británicos | Etiquetado , , , | 4 comentarios

El quimérico inquilino o la parábola del hombre insignificante

Repulsión-La semilla del diablo

Cartel original de El quimerico inquilino de PolanskiLe locataire chimérique o El quimérico inquilino —es curioso que Roman Polanski, al adaptar el libro al cine, le hurtara el adjetivo (Le locataire), tal vez para ahorrar cualquier tipo de expectativa previa sobre su personaje, si bien la distribución española «restituyó» el término— es la primera novela de Roland Topor (1938-1997), artista francés de origen polaco y poliédricas facultades (ilustrador, pintor, escritor, cineasta y notorio provocador), famoso por ser uno de los fundadores, en 1962, del movimiento teatral Grupo Pánico junto con el chileno Alejandro Jodorowsky y el español Fernando Arrabal. Fue publicada en 1964 y su trama gira en torno a un oficinista llamado Trelkovsky que se muda a un apartamento situado en la rue Pyrénées y allí comienza un proceso de autodestrucción y disolución de la personalidad, que lo lleva a ir asumiendo el rol de la anterior inquilina de su casa, una mujer llamada Simone Choule, que se tiró desde la ventana al patio interior del edificio, sugestión de la que culpa a sus vecinos. La adaptación del cineasta polaco (nacionalizado francés) sigue al pie de la letra la novela y, sin embargo, cualquiera que la haya visto sin leer antes el libro podría pensar perfectamente que estamos ante un guion original del cineasta, hasta tal punto se vincula con coherencia con varios títulos previos, que abordan asimismo las relaciones entre la soledad urbana y paranoia a partir de personajes que van siendo devorados por sus obsesiones personales, Repulsión (1965) y La semilla del diablo (1968).

Seguir leyendo

Publicado en Raras y singulares | Etiquetado , , , | 4 comentarios

En Homonosapiens: Soledad femenina y paranoia urbana en Polanski

El quimérico inquilino

Mítica imagen del cartel promocional de La semilla del diablo. Copyright de Paramount Pictures)

En Homonosapiens: Soledad femenina y paranoia urbana en Polanski

Sin lugar a dudas, una de las figuras más interesantes del cine moderno es la del polaco (nacionalizado francés) Roman Polanski, un hombre cuya carrera se extiende (todavía no parece haber puesto el punto final) a lo largo de más de cincuenta años, desde su debut en el cine de su país a mediados de los 50, en diversos cometidos (como actor juvenil y director de un nutrido conjunto de cortometrajes poco conocidos y que me gustaría que fueran más accesibles). De familia judía, superviviente del Holocausto (su madre murió en Auschwitz), Polanski debutó en el campo del largometraje —repito: después de nueve cortos— con una película que obtuvo una notable celebridad en ese momento de apogeo de los Nuevos Cines: El cuchillo en el agua (1962), irregular pero en muchos momentos fascinante y que además anticipa un convulso universo interior que iría desarrollándose en los años siguientes, a lo largo de una memorable galería de películas. Lógicamente asfixiado por la falta de libertad del cine polaco, se fue a vivir a París y de ahí dio el salto al cine británico, donde rodó tres películas que situarían definitivamente su nombre en la agenda del cine comercial internacional: Repulsión (1965), Callejón sin salida (1966) y El baile de los vampiros (1967). Un productor inteligente, Robert Evans, vio en esas películas al hombre que mejor encajaba para dirigir un proyecto de best-seller todavía por publicar, El bebé de Rosemary, de Ira Levin. Y acertó, claro: el resultado, el film conocido en España por el título a la vez más explícito y mucho más bello de La semilla del diablo (1968) fue un enorme éxito de público y crítica, y todavía hoy el film más famoso de su autor.

Seguir leyendo

Publicado en Homonosapiens | Etiquetado , , , , | 6 comentarios

Pantera Negra, rey de Wakanda

Pantera Negra, etapas McGregor y Kirby

El reciente tomo de Panini que publica la etapa en solitario de Pantera Negra de los años 70Dentro del Universo Marvel, a Pantera Negra le cupo el honor de ser el primer superhéroe negro de la casa (y del mainstream en general), honor que hoy puede parecer ingenuo pero que en su momento sí resultaba relevante. Se trató además de un personaje cuya principal cualidad, desde el primer momento, era la dignidad. Una dignidad, por otra parte, literal, ya que se trataba del rey de un pequeño e imaginario país llamado Wakanda, situado en algún lugar inconcreto del África ecuatorial. Haciendo honor al nombre, Jack Kirby diseñó un traje tan sencillo como sugestivo: un uniforme completamente negro (por desgracia, después los coloristas recibieron la instrucción de colorearlo de azul oscuro, quizá para darle una mayor, e innecesaria, definición), con una máscara sin rasgos distinguibles rematada por dos orejas puntiagudas, felinas. (En su primera aventura, Kirby lo adornó con una media capa, más bien ridícula, que enseguida desechó.) Pantera Negra no necesitó ser revestido de espectaculares poderes para resultar un personaje sugestivo: se trataba, sin más, de un héroe de habilidades puramente gimnásticas (similares a las de otro héroe marvelita, el Capitán América, si bien sin el apoyo de ningún aditamento, como el escudo de este), conseguidas gracias a un intenso entrenamiento y al ascetismo de una educación física y mental propia de quien, desde pequeño, se sabe destinado a ser el monarca protector de su reino. Su trayectoria a lo largo de la Casa de las Ideas —como siempre, hablo de aquella que conozco bien: sus cuatro primeras décadas, de los 60 a los 90, después de las cuales abandoné el seguimiento regular de los tebeos de Marvel, cansado de su pérdida de creatividad—, sin embargo, rara vez supo aprovechar las posibilidades de un personaje de trazas al tiempo sencillas pero de enorme potencial. Esta trayectoria es la que me dispongo a abordar, brevemente, a lo largo de este artículo.

Seguir leyendo

Publicado en Superhéroes Marvel | Etiquetado , , , | 2 comentarios

El cine uruguayo existe: Whisky y Mal día para pescar

Cartel de WhiskyPuede que fuera a causa del notable éxito comercial obtenido por El hijo de la novia en 2001, preparado previamente por el buen sabor de boca dejado por alguna película de Adolfo Aristarain, como Un lugar en el mundo (1992), pero lo cierto es que el cine argentino vivió un auténtico boom en nuestro país durante la primera década del presente siglo, cuyo rostro más popular, precisamente, ha sido y es el del protagonista de aquel título, Ricardo Darín. El cine español se incorporó a ese auge participando, en régimen de coproducción (y muchas veces, aportando actores propios), en muchas de sus más conocidas películas. Ahora bien, Argentina no es el único país hispanoamericano del que nos ha llegado cine, ni el único con el que se han trabado lazos económicos. En esta entrada quiero centrarme en dos películas procedentes del pequeño país vecino de los argentinos, Uruguay (al que está ligado por numerosos vínculos). Y es que se trata de dos magníficos títulos, en los cuales también participó España (en la segunda, la implicación es superior), que por desgracia recibieron muy poco eco en su estreno (al menos sí en el terreno crítico, sobre todo el primero) y que desprenden una densidad muy particular, una ternura muy especial, dentro de unos registros de admirable modestia industrial: Whisky y Mal día para pescar.

Seguir leyendo

Publicado en Miscelánea de cine | Etiquetado , , , , | 2 comentarios

En Recuerda que has leído: Rebelión en la granja vs. 1984

Portada de la edición de Rebelion en la granja, en DeBols!llo

He publicado en el blog Recuerda que has leído una reseña que titulo: Rebelión en la granja vs. 1984. En ella, de extensión breve por las características internas del propio blog, me detengo ante todo en la primera de esas obras, mientras que en una futura entrega en La mano del extranjero haré lo propio con la segunda. Esta última sigue pareciéndome una obra admirable e irresistible, por muchas veces que la haya leído. Apasionante escritor Orwell, sin la menor duda, y no solo por estas dos famosas novelas, sino por sus excelentes ensayos, que recomiendo vivamente, en el mismo sello editorial donde están publicadas aquellas, DeBolsillo.

En Recuerda que has leído: Rebelión en la granja vs. 1984

Y añado el enlace para el artículo que, dentro de este mismo blog, analiza la otra gran obra del autor.

1984 o el manual del perfecto totalitarismo

Publicado en Recuerda que has leído | Etiquetado , , , | 4 comentarios

55 días en Pekín: el soldado, el embajador y la aventurera

Poster de 55 dias en PekinDurante años, tuve la sospecha de que el episodio histórico que narra 55 días en Pekín fue una invención de los guionistas de esta película. O dicho de otro modo, si para mí existe (y soy profesor de historia en un instituto de secundaria), es porque, cuando era pequeño y en Televisión Española se pasaban estas películas «antiguas» como si fueran un acontecimiento, me sentí fascinado por su sensacional argumento: las embajadas de los países occidentales en la capital de China se ven asediadas durante el tiempo estipulado en el título por parte de un grupo de fanáticos asesinos, los bóxers, que con el nada solapado apoyo de su emperatriz están dispuestos a borrar de su país toda traza de presencia europea. Cuando era un niño, como es natural, nada me preocupaba la justicia o injusticia de esa presencia, ni las razones de los rebeldes orientales: el film lo protagonizaban dos de mis actores favoritos, Charlton Heston y David Niven, abundaba en espectaculares escenas de combate y contenía varios momentos de gran emoción. Revisiones posteriores, como es natural, me han ido revelando la franca irregularidad de la película (¿cómo evitarlo, con los problemas, imposiciones y visiones contrapuestas que afectaron su rodaje?). Sin embargo, nunca he dejado de sentir un enorme cariño por esta película, sobre todo porque, por encima de su contenido épico, posee una sensibilidad especial, no en vano su director fue Nicholas Ray, para dotar de contenido a gestos y palabras, para expresar ese reverso íntimo que existe incluso en las gestas más épicas. Y es por esto que 55 días en Pekín sigue siendo un film perdurable y no el mamotreto en que pudo degenerar.

Seguir leyendo

Publicado en Cine e Historia | Etiquetado , , , , , | 4 comentarios

Apunte X. Los archivos del Pentágono: Tom Hanks no es Lou Grant

Otros Spielberg-Hanks:    Salvar al soldado Ryan                          El puente de los espías

Los-archivos-del-PentagonoSteven Spielberg no lo ha ocultado: su nueva película nace con un claro propósito de tesis, la denuncia del nuevo riesgo que para la libertad de expresión en los Estados Unidos supone el advenimiento de la era Trump. Para ello, Los archivos del Pentágono recoge el episodio que creó la jurisprudencia necesaria para impedir al poder ejecutivo la censura de prensa bajo la excusa de la «defensa nacional»: la publicación de un voluminoso informe encargado en 1967 por McNamara, el secretario de defensa de Lyndon B. Johnson, que dejaba bien claro las manipulaciones y mentiras ocultadas por los diferentes gobiernos al pueblo estadounidense sobre el conflicto de Vietnam. El escándalo inicialmente lo desveló el New York Times, pero la prohibición de publicación que el presidente Nixon consiguió arrancar de un tribunal hizo que la pelota pasara al tejado del Washington Post, que aun sabiendo que incurriría en las mismas iras y podía hacer frente al mismo proceso que su competidor, no dudó en publicar los informes. El modo en que el film aborda el tema es mediante la contraposición entre los dos diferentes, pero complementarios, conflictos que viven, cada uno en la parcela que le compete, el director del periódico, Ben Bradlee, y la dueña del mismo, Kay Graham. Para el primero, supone tanto la ocasión que el diario estaba esperando (convertirse en un puento de referencia nacional) como la obligación de dejar bien claro que la defensa de la libertad de prensa es el pilar esencial de la democracia. Ahora bien, el episodio sorprende a Kay Graham en el peor momento: el Post, debido a dificultades de liquidez está a punto de salir a bolsa y por ello no resulta conveniente molestar a los poderes políticos y económicos.

Seguir leyendo

Publicado en Apuntes, Steven Spielberg | Etiquetado , , , , , | 2 comentarios

Fábulas sobre la ausencia: El coronel Chabert, Wakefield y La mujer de Martin Guerre

Berta Isla                               Sommersby

El coronel Chabert en la edicion de ValdemarUn tema recurrente en la historia de la ficción es el que tiene como centro dramático la súbita desaparición de un ser querido, una cuestión que además convoca una inmediata empatía: es fácil imaginar lo terrible que sería que le sucediera a uno mismo. Ese argumento se presta a múltiples tratamientos, comenzando, claro, por el propio de un thriller policiaco, al estilo de algunos films hitchcockianos como Alarma en el expreso o El hombre que sabía demasiado. Sin embargo, a mí en particular el planteamiento que más me interesa de todos los posibles es aquel que se centra en la ausencia como principio de reformulación de la realidad. Y es que la ausencia altera la vida: en primer lugar, la del ser que queda atrás, en el escenario cotidiano antes poblado por la presencia del desaparecido y que ahora, siendo el mismo, sin embargo sufre una avasalladora transformación; en segundo, la del ser que se va, que cambia de entorno, de vida (esto siempre me recuerda un breve relato-adagio de James Joyce, que siempre suelo citar a propósito de esto: figura en su celebérrimo Ulises y formula una definición del fantasma como «un hombre que se ha desvanecido hasta ser impalpable por muerte, por ausencia o por cambio de costumbres»). Otra posibilidad que ofrece el planteamiento es la del regreso, pero no como sencillo restablecimiento del orden sino como nuevo elemento de perturbación. Tres magníficos ejemplos de la literatura cubren las distintas perspectivas de esta trama, complementándose de modo inquietante como si obedecieran a un plan preestablecido: El coronel Chabert, de Honoré de Balzac, Wakefield, de Nathaniel Hawthorne, y La mujer de Martin Guerre, de Janet Lewis.

Seguir leyendo

Publicado en Miscelánea de literatura | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

En Recuerda que has leído: Berta Isla, de Javier Marías

Portada de la edición de Berta Isla en Alfaguara

He publicado en el blog Recuerda que has leído una reseña sobre Berta Isla, la última novela de Javier Marías. Se trata de una historia muy propia del escritor, especialmente conectada con sus últimos empeños literarios, sobre todo con el Ciclo de Oxford (que recientemente comenté en La mano del extranjero), pero que también supone una reelaboración de un tipo de argumento muy querido por el madrileño, el cambio de «realidad cotidiana» que supone la súbita desaparición o reaparición del cónyuge que se desvaneció muchos años atrás, y que ha dado origen a relatos tan admirables como El coronel Chabert, Wakefield o La mujer de Martin Guerre. Precisamente, una de las novelas anteriores de Marías, Los enamoramientos, está a partir de la primera de esas historias, la de Balzac, y ahora es la última la que planea sobre la novela. Ambas, no por casualidad, han sido publicadas por el autor en su editorial Reino de Redonda.

En Recuerda que has leído: Berta Isla

Publicado en Recuerda que has leído | Etiquetado , , , , | Deja un comentario