En Homonosapiens: La Revolución Rusa vista por Hollywood

La Revolución y Eisenstein              Doctor Zhivago                  Nicolás y Alejandra

 Los Romanov, a punto de ser ejecutados, en Nicolás y Alejandra

En Homonosapiens: La Revolución Rusa vista por Hollywood

Ahora que se acaba de celebrar el centenario de uno de los acontecimientos políticos fundamentales de la historia contemporánea, la Revolución Rusa, la revista digital Homonosapiens comienza la publicación de un monográfico con el título de Revolución y Utopía: ¿Un mundo mejor es posible? Dentro del interés que me merece este asunto, como profesor de historia en la enseñanza secundaria y como apasionado por la cultura rusa (dentro de la cual el hecho revolucionario, desde mediados del siglo XIX, ha sido tan fundamental, y que con la aparición de la Unión Soviética se vio tan mediatizada por los rectores políticos), me llama especialmente la atención la visión que el cine ha dado de este acontecimiento. El año pasado ya publiqué un artículo en este blog sobre las fundamentales películas que, desde el lado soviético, celebraron su triunfo (y de paso, lo reformularon para consumo del público nacional y occidental): Eisenstein, el genio que nos (re)hizo la Revolución. Lo complemento ahora con un recorrido sobre diversas películas realizadas en Hollywood —por esa «fábrica de sueños capitalista» que, en tantas ocasiones, se encargó de difundir, a su modo, el horror por comunismo— sobre la temática revolucionaria. Es un recorrido muy breve: lo considero, ante todo, una introducción que se contenta con recordar películas poco conocidas o directamente olvidadas. Su exposición del hecho revolucionario, lógicamente, no es imparcial (como tampoco lo son las soviéticas, claro), pero más de una esconde una sorpresa en su comprensión o simpatía por ese episodio.

En particular, quiero destacar dos películas. De una de ellas ya hablé más extensamente en este mismo blog: Nicolas y Alejandra (1971), una lujosa producción claramente provocada por el éxito de Doctor Zhivago (1965) —también reseñada en estas «páginas»—, que aborda la Revolución desde la insólita perspectiva de los Romanov, pero rehuyendo la óptica de revista del corazón en que podría haber incurrido para proponer una película casi intimista, centrada en unos personajes históricos abordados con sentido crítico pero a la vez con comprensión humana. Una sorpresa muy agradable, pese a que su enorme fracaso ha hecho que hoy apenas se la recuerdo.

La otra película es más reciente, y en su día sí fue muy bien recibida, hasta el punto de ganar unos cuantos Oscars. Se trata de Rojos (1981), film que se presenta como un retrato del singular periodista estadounidense John Reed, testigo privilegiado de la revolución de Octubre, que difundiría en el más famoso de los libros que narran el acontecimiento: Diez días que estremecieron al mundo (1919). Aun cuando hoy casi nadie se acuerda de ella (pesa mucho, seguro, que su coguionista, director y protagonista sea una estrella hoy tan desprestigiada como Warren Beatty), lo cierto es que supone una película de lo más agradable e incluso arriesgada (¡en el momento en que Ronald Reagan realimentaba la guerra fría, se estrenaba una superproducción que contemplaba con simpatía a los comunistas patrios!), cuyo redescubrimiento sin duda sorprenderá a más de uno.

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Acerca de Jose Miguel García de Fórmica-Corsi

Soy profesor de historia en el IES Jacaranda (Churriana, Málaga).
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2 respuestas a En Homonosapiens: La Revolución Rusa vista por Hollywood

  1. Altaica dijo:

    A raíz de este artículo he indagado sobre películas realizadas en la fábrica de los sueños sobre el asunto y hay poquísimas. Las dos que nos ocupan me parecen notables. Tan solo decir que se ha dicho con acierto que el reciente estado del bienestar fue una reciente creación del capitalismo cuando no sabía cuales iban a ser los logros del comunismo. Siempre hemos escuchado por estas tierras ideologicas que el comunismo es incompatible con la condición humana. Pero también es cierto que en aquellas sociedades que no han conocido la agricultura el comunismo es una absoluta realidad biológica, como no podía ser de otra manera. Pero también es cierto que la agricultura y, por tanto, el almacenamiento de algo para proteger es tan natural como el ser capaz de conseguir tal logro o peligro. De la tercera vía, pese a su origen, nadie habla: el distributismo. Un abrazo y felices pascuas

    • El libro de Shlomo Sand que cito en el artículo es una buena guía sobre las relaciones entre el cine y los principales hechos del siglo XX, como por ejemplo la Revolución. Su presencia en Hollywood es, por razones evidentes, escasa. Un film que no cito porque lo he visto hace poco y me pareción intragable es “Rasputin y la zarina”, cuyo contenido ya señala el título, y que si tiene alguna fama es por el protagonismo de los tres Barrymore, a cual más inadecuado o imposible en su respectivo rol (Lionel-Rasputin, Ethel-la zarina Alejandra y John-un noble nobilísimo). Un abrazo y felices pascuas para ti también.

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